Naming: el nacimiento de una marca

¿Estás comenzando tu propio negocio? Seguro estás muy emocionado por todo el proceso, pues se trata de tu “bebé”. Por esta razón, es importante que hagas todo de la mejor manera posible para disminuir el riesgo de fracaso. Imagina estar trabajando e invirtiendo recursos en un proyecto en el que ni siquiera el nombre es algo seguro y que vas a tener que cambiar más adelante. En este artículo, vamos a contarte sobre la importancia del Naming para tu negocio. Sigue leyendo para descubrirlo.

Naming

¿Qué es el Naming?

El nombre de una marca es más relevante cuando es un concepto que hace sentido a sus fundadores y a su público objetivo. Por esta razón, es importante detenerse a pensar en un nombre que permita lograr esta conexión. El Naming es el proceso creativo en el que se define el nombre más adecuado para una marca, considerando su esencia y sus objetivos. De este proceso pueden salir nuevas palabras o simplemente elegir las más adecuadas para el nombre de la marca.

Naming de algunos clientes

El Naming también se emplea en la creación de slogans y avisos comerciales.

¿Por qué es importante el Naming para una marca?

En muchos países, si no es que en todos, para poder progresar en los negocios con una marca, es necesario protegerla registrándola. Y, para que esta marca esté registrada, es necesario cumplir con las normas de cada organización encargada de regular las marcas de cada país. Es por eso que es importante planear bien el nombre de una marca, para que no haya impedimentos legales para usarla.

Imagina esta situación…

Tienes un negocio de barbería. Decides ponerle el nombre de “La casa de la barba“. Inviertes dinero en publicidad, utilería, el diseño de los interiores de las instalaciones y hasta en uniformes. A los pocos meses te empieza a ir de maravilla y juntas suficiente capital para abrir otra sucursal. Esta sucursal también es un éxito, así que decides registrar tu marca para poder proteger toda tu inversión.

Realizas la solicitud de registro y la organización encargada te responde que no puedes registrar esa marca porque es ya está registrada. Por lo tanto, tendrías que pensar en un nombre que sí se pueda registrar; y toda la inversión que habías hecho en los elementos que llevan el nombre “La casa de la barba“, habrá sido en vano ya que no podrás proteger nada de eso.

Incluso, corres el riesgo de entrar en disputas legales si el dueño de la marca que sí está registrada descubre que estás generando dinero con su marca.

Para evitar situaciones como esta, en las que no puedas registrar una marca, es necesario realizar un proceso de Naming antes de comenzar cualquier inversión.

El nombre es lo primero

El Naming debe inspirar el diseño de un logo. Por eso, te recomendamos que lo primero que hagas al comenzar una nueva marca sea definir un nombre que puedas registrar y proteger. Si no, toda la inversión realizada puede perderse o ser en vano.

Puedes realizarlo tú mismo o dejarle la tarea a una agencia de branding.

Naming

El nombre transmite

Este proceso no sólo se hace para que la marca se puede proteger, sino que también debe cumplir el objetivo de transmitir el concepto de la marca. La fonética es importante en este caso. Ciertas letras y sonidos pueden hacer que una marca suene fuerte, dinámica, elegante, folklórica o amable.

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Ahora que ya sabes qué es el Naming, descubre algunas de las técnicas que puedes realizar durante este proceso creativo en nuestro próximo artículo.

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