Soy quién todo lo ve: la nueva producción de Día de Muertos del equipo Pixtor

Día de Muertos

Cada año, en Pixtor celebramos nuestras tradiciones con una mezcla de creatividad, arte y un toque de misterio. Este 2025 no fue la excepción. Una vez más, nuestro equipo se reunió para dar vida a una producción audiovisual que rinde homenaje al Día de Muertos.

Del Halloween al Más Allá

El mes pasado estrenamos el cortometraje de Halloween titulado “¿Quién es el asesino?”. En esa historia, los miembros del Team Pixtor fueron “asesinados” uno a uno, dejando al público con la incógnita de quién estaba detrás de todo.
Este nuevo video retoma ese universo. Los personajes que “murieron” regresan, pero ahora desde el otro lado: como almas que se asoman para contar una historia y lanzar una enigmática adivinanza al espectador.

El eje central del nuevo proyecto gira en torno a una voz que recita:

“Soy quien todo lo ve, pero a mí nadie me puede ver. Un día llegaré sin avisar, sin importar el lugar ni el momento. Todos me conocen, pero nadie sabe cuándo… cómo… o dónde.”

La frase, en apariencia poética, encierra la presencia constante de la muerte, una figura que observa, que habita entre nosotros sin que la veamos, y que inevitablemente se cruza con cada historia. El resultado es una pieza audiovisual corta pero cargada de misterio y elegancia.

Ojos blancos, miradas del más allá

Uno de los elementos visuales más distintivos de esta sesión fueron los ojos blancos utilizados por los integrantes del equipo. Más allá de su efecto estético, representan la ausencia de vida, la mirada vacía de quien ya no pertenece a este mundo.

La música: cuerdas que susurran elegancia

La banda sonora también tuvo un papel esencial. Se eligió una composición basada en cuerdas, con un ritmo misterioso, elegante y envolvente. La intención era que el espectador sintiera el sinismo de la misma muerte al contar una adivinanza que habla de si misma.

El escenario: luces, tul y atmósfera

Para esta producción, el equipo creativo transformó el estudio en un espacio etéreo y casi teatral. Se utilizaron telas de tul en tonos naranja y morado, colores tradicionales del Día de Muertos que evocan la flor de cempasúchil y la espiritualidad.
El set fue iluminado con a tres luces, creando sombras y reflejos que aportan profundidad y un aire de misterio. Uno de los principales objetivo económicos de este videoclip era que su producción fuera de bajo costo por lo que Oscar Tago optó por jugar con 8 telas de tul que al final tuvo un costo total de $399.80 pesos mexicanos, en pocas palabras, se puede lograr un buen resultado con poco presupuesto.

Talento que da vida a la muerte

Detrás de cada producción Pixtor hay personas que hacen posible que las ideas cobren forma, textura y emoción. En esta ocasión, tuvimos el honor de contar con el talento de dos colaboradoras excepcionales:

Coach y locutora Sandra Islas, quien prestó su voz para encarnar a la Muerte. Su interpretación le dio una fuerza poética y profunda a la adivinanza que guía toda la narrativa del video, convirtiéndose en ese susurro que eriza la piel y deja al espectador reflexionando.

Flor Pérez, modelo, actriz y maquillista, fue la mente creativa detrás del maquillaje de los catrines. Su trabajo elevó la estética del proyecto, fusionando lo tradicional con un estilo contemporáneo lleno de detalles, simbolismo y elegancia visual.

Ve el video completo

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